Calculo imposible

Te quiero mucho cariño, ven dame una abrazo.

Y yo te quiero más, mamá. Mario me abraza y hunde su cabeza en mi estómago como queriendo entrar de nuevo en mis entrañas.

No, yo te quiero más aún. Y pongo cara de “aún eres pequeño para entender el amor de una madre”. A lo que Mario responde muy serio y apuntándome con el dedo:

No, eso no es verdad mamá, porque has hecho un cálculo imposible.

Y ha sido entonces cuando todo mi presente ha vuelto a tener orden y concierto