Nieve, Nieve en la noche de Reyes

“Daniela no hacía otra cosa que mirar por la ventana. Este año, en su carta a los Reyes Magos había pedido como primer regalo nieve, muuucha nieve. Estaba harta de ver películas por la televisión sobre la navidad donde las casas estaban rodeadas de un manto blanco y los niños se divertían haciendo muñecos con nariz de zanahoria, una y otra vez[…]Su segundo sueño era que trajeran un andador para su abuelo Tomás. Hacía unos meses había sufrido un ataque, algo en su cabeza dejó de funcionar.[…]Como tercer regalo había pedido una bonita libreta y un bolígrafo para su madre.[…] Continua en el enlace.

Que no deje de nevar

    Cuando eres pequeño piensas que si deseas con mucha fuerza algo , finalmente acaba sucediendo. Seguramente también somos sujetos objeto de absurdas supersticiones. Me explico: Cuando yo era pequeña me encantaba la nieve, me gustaba salir a la calle y poder jugar con la nieve, sentir ese silencio que parece que lo inunda todo cuando nieva. Pero aunque me atontaba ver como caían los copos sobre los tejado, los coches, los árboles, creía que cuanto más miraba […]