El tiempo en el camino

He venido a esperarte, como todos los viernes. He comprado una bolsa de castañas asadas, como siempre en otoño. He traído la manta de cuadros rojos para calentar nuestro regazo mientras el sol se despide hasta mañana. Tenía muchas ganas de coger tus manos sobre las mías, y repasar los pliegues de ese terciopelo nácar que dibujan tus nudillos. Había soñado con volver a acurrucarme en tu cuello y adormilarme con el perfume que ondula […]