Cordura incandescente 

   Y quise pedir un deseo. Aproveché que el viento se había tomado un descanso y corrí a la alacena de pino barnizado en busca de un mechero que prendiese la mecha . Reflexioné a cámara lenta sobre lo que, de verdad, quería implorar a aquella llama , lo que sin más dilación era el ultimo deseo antes de partir de aquel santuario de la razón. Aspiré el olor a dama de noche y rosas […]