El crujir del silencio

La encantaba espiar sus tiempos de silencio , sus horas en calma y reflexiones pausadas. Disfrutaba con el movimiento de sus dedos pasando lentamente las hojas de aquel libro prohibido, mientras las copas de los árboles acariciaban el aire con las suyas. Anhelaba el instante en el que le sustituiría en su crujiente asiento en busca de aquellas historias amordazadas entre sonrisas, lamentos y suspiros….