Hibiscus y una guitarra

Todas las mañanas se sentaba en su hamaca, esperando al sol, añorando sus rayos. Rodeada de hibiscus, adelfas y jazmines, dejaba que sus hilos de luz esculpieran su silueta y que su fuego calentase su sangre. Ella estiraba sus brazos con los dedos amenazantes, intentando alcanzarlo. Mientras tanto él, encaramado en un taburete a su espalda, acompañaba sus movimientos con los acordes de una guitarra. Aquellos rayos desperezaban su alma, su cuerpo, su duelo ante […]