Con las cuerdas de una guitarra

Comenzó a tocar las cuerdas con prudencia para no asustar a sus distraídos acompañantes. Pronto se formó un corrillo a su alrededor que mejoraba la acústica del lugar. José entreabría los ojos mientras sus dedos mimaban a su guitarra y aprovechaba para echar un vistazo a quienes frente a él, escuchaban el conjunto de sus notas. En ocasiones, imaginaba que se elevaba sobre todos ellos, abandonaba su cuerpo y, en una especie de estado metafísico, se apresuraba a comprobar si ella había venido o no.[…] Al flautista de Hamelit portugués se le agarrotaba el cuerpo a la vez que se le llenaban las venas de sangre a borbotones cada vez que daba comienzo su espectáculo. José se iniciaba acariciando los tendones de su fiel compañera sólo para que una de ellos volviera[…]

Hibiscus y una guitarra

Todas las mañanas se sentaba en su hamaca, esperando al sol, añorando sus rayos. Rodeada de hibiscus, adelfas y jazmines, dejaba que sus hilos de luz esculpieran su silueta y que su fuego calentase su sangre. Ella estiraba sus brazos con los dedos amenazantes, intentando alcanzarlo. Mientras tanto él, encaramado en un taburete a su espalda, acompañaba sus movimientos con los acordes de una guitarra. Aquellos rayos desperezaban su alma, su cuerpo, su duelo ante […]