Sonriente bailarina

Estaba deseando llegar. El peso de los días se había hecho insoportable. Tanto que sus piernas se habían unido sin avisar a la perezosa rutina de aquellos meses y se resistían a seguir pedaleando {…} La mochila de Anabel en aquellos 7 meses se había llenado, penas y alegrías casi por igual, pero en definitiva la notaba menos ligera de lo que habría esperado{…}Abandonó su bicicleta al resguardo de su almendro, y encaminó sus pasos hacia el sendero que bajaba a la orilla del arroyo. El invierno había hecho adelgazar el cauce por lo que sus pasos se prolongaron algo más hasta la orilla. El frio no iba a ser impedimento para un encuentro piel con piel……

No olvido

   Yo no olvido, perdono pero no olvido. Quizá pueda llamarse rencor. A mi me gusta pensar que necesito de mi memoria para construirme día a día, para saber quien soy y reconocerme en el espejo cuando me miro. Yo no olvido que mi padre tuvo que trabajar mucho para poder cubrir todas nuestras necesidades. Que en aquella ocasión en la que unos espectros perdidos en el mundo de la heroína , ese mundo que arrastró […]