Sonriente bailarina

Estaba deseando llegar. El peso de los días se había hecho insoportable. Tanto que sus piernas se habían unido sin avisar a la perezosa rutina de aquellos meses y se resistían a seguir pedaleando {…} La mochila de Anabel en aquellos 7 meses se había llenado, penas y alegrías casi por igual, pero en definitiva la notaba menos ligera de lo que habría esperado{…}Abandonó su bicicleta al resguardo de su almendro, y encaminó sus pasos hacia el sendero que bajaba a la orilla del arroyo. El invierno había hecho adelgazar el cauce por lo que sus pasos se prolongaron algo más hasta la orilla. El frio no iba a ser impedimento para un encuentro piel con piel……

Sigilosa bailarina

   Todos los días hacia el mismo recorrido . A través de las sendas de aquellos tiernos campos de cereal, Anabel pedaleaba hasta encontrar la sombra mas acogedora en todo aquel bello paisaje. Reposaba la burra sobre el tronco y dejaba que las sedosa flores de aquel almendro apaciguasen el agotamiento de su manillar. Mientras su compañera de andanzas dormitaba sobre el caucho de sus ruedas , Anabel bajaba sigilosa hasta la orilla del arroyo […]