La resaca

No vayas al encuentro de la vida, ella viene sola. Te sorprende o te asusta, te castiga o te abraza, pero sobre todo, te acompaña. No tengas prisa por saber que ocurrirá mañana, no sientas angustia por lo que aún no ha llegado. No aceleres el paso por anticipar ninguna cita. Párate. Mantén la calma, cierra los ojos y respira profundo. Siente este momento, ahora. El murmullo del café mientras se cuela por el filtro […]

Fiel compañía

Colocó la cabeza entre sus manos y comenzó a tararearle la canción que la calmaba en la primeras noches de cachorro, cuando no dejaba de aullar llamando a su madre, hasta que ella ocupó ese lugar. Sonrió, volvió a sonreir al recordar aquellas veladas de biberones intentando que aquella miniatura saliera adelante , sonrío al recordar el primer cojín destrozado por la desazón de los nuevos dientes, o el agujero en la pared las primeras veces que se quedó sola