Manos y dedos regordetes

Manos de Inocencia

Son tus dedos regordetes los que me comería a pedazos , cabezones y bajitos que aún huelen a ternura.  Les gusta enredar en mi pelo y rasgar con torpeza mi espalda atrevida y descubierta.  Esas uñas tan  tiernas coronan unas manos que se aferran aún a las mías, con la incertidumbre de ese niño que no quiere que se escape su inocencia